Superar a una ex pareja puede sentirse como escalar el Everest sin botas: complicado, doloroso y, en ocasiones, desesperante. Pero tranquilo, no eres el primero ni serás el último en enfrentarte a este reto emocional. En este artículo, te comparto cinco pasos prácticos para dejar de pensar en tu ex y dar el primer paso hacia tu bienestar emocional. ¡Vamos a ello!
1. acepta tus emociones y no te castigues
Lo primero es dejar de luchar contra lo que sientes. Es completamente normal que pienses en tu ex, especialmente si compartiste mucho tiempo con esa persona. Pero, ojo, aceptar tus emociones no significa quedarte atrapado en ellas. Llora si lo necesitas, escribe en un diario o habla con un amigo. Permitirte sentir es clave para empezar a sanar.
2. elimina los recordatorios
Si sigues viendo las fotos de vuestras vacaciones, las conversaciones antiguas o ese peluche que te regaló en vuestro aniversario, lo único que estás haciendo es alimentar el pensamiento obsesivo. Haz un “limpia” emocional:
– Guarda (o tira) objetos que te recuerden a tu ex.
– Borra las fotos de las redes sociales si te hacen mal.
– Silencia o bloquea a tu ex si necesitas espacio para avanzar.
No se trata de odiar ni de olvidar, sino de crear un entorno que te permita centrarte en ti mismo sin distracciones emocionales constantes.
3. cambia el foco de atención
El problema con pensar tanto en tu ex es que concentras toda tu energía mental en el pasado. La solución: redirigir ese foco hacia el presente y el futuro. Dedícate a actividades que te hagan sentir bien:
– Apúntate a un curso que siempre te haya llamado la atención.
– Comienza un hobby nuevo, como la pintura, el senderismo o la fotografía.
– Invierte tiempo en tus relaciones con amigos y familiares.
Al final, cuanto más ocupado esté tu cerebro, menos espacio tendrá para pensar en lo que fue.
4. establece límites claros
A veces, el mayor obstáculo para superar a una ex pareja es la falta de límites. Si seguís hablando, viéndoos “como amigos” o revisando constantemente su actividad en redes sociales, estás retrasando tu proceso de recuperación.
Decíde qué tipo de contacto, si es que debe haber alguno, es saludable para ti. Si necesitas un tiempo sin hablar, dilo claramente. No es egoísmo, es autocuidado. Los límites también son una forma de respetarte a ti mismo.
5. busca apoyo profesional si lo necesitas
Un profesional te dará herramientas personalizadas para gestionar tus emociones y trabajar en tu autoestima. Recuerda, pedir ayuda no es signo de debilidad; es una muestra de valentía y amor propio.
Reflexión final: el poder de soltar
Dejar de pensar en tu ex no significa que la experiencia no haya sido importante o que tengas que borrarla de tu memoria. Al contrario, se trata de reconocer lo que fue, aprender de ello y permitirte seguir adelante. Como dice el refrán: “las cosas buenas llegan cuando dejamos ir las malas”.
Así que déjate tiempo, rodéate de amor y, sobre todo, recuerda que mereces ser feliz. El Everest emocional no es tan alto como parece, y con estos pasos, estarás cada vez más cerca de alcanzar la cima. ¡Tú puedes con esto!

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José Ignacio Méndez
muy difícil, pero la verdad es que tienes toda la razón
realmente no hay nada que no sea difícil !!